Las toallas de hotel 100 % algodón se lavan a 40 °C con un detergente que contenga blanqueador a base de oxígeno, en ciclo completo con doble enjuague, sin cloro y con poco o nada de suavizante. Deben secarse por completo antes de guardarse.
Una toalla de hotel se lava cientos de veces a lo largo de su vida útil. De la forma en que se lave, se seque y se guarde dependen tres cosas que el huésped nota enseguida: que esté limpia, que seque bien y que se sienta suave.
Las toallas institucionales que distribuimos, fabricadas por textiles gaviota, están tejidas en jacquard con 100 % algodón peinado, una fibra absorbente, transpirable y resistente. Sin embargo, el algodón es celulosa, y la celulosa se debilita con el uso de productos agresivos, con el calor excesivo y con la fricción repetida (Jasińska, 2023; Palme et al., 2014). Esta guía reúne nuestras recomendaciones de cuidado y la evidencia científica que las respalda, para que sus toallas duren más y se mantengan higiénicas.
¿Qué hacer antes de laver las toallas para hotel?
Separe las toallas del resto de la ropa antes de lavar sus toallas de hotel
Las toallas deben lavarse aparte de la ropa de cama y de otros textiles. Así se evita que el rizo se aplaste y se desgaste por la fricción con telas de otro peso, y que la pelusa pase de una prenda a otra.
La separación también tiene una razón higiénica. Callewaert et al. (2015) mostraron que en la lavadora se produce un intercambio de bacterias entre las prendas, el agua y la propia máquina, de modo que lo que entra en una carga influye en lo que sale. Además, las telas gruesas, como las toallas, retienen más microorganismos después del lavado que las telas delgadas (Abney et al., 2021).
Remoje las manchas por separado
Remojar por separado las toallas manchadas facilita la eliminación de residuos de maquillaje, cremas o protector solar antes del ciclo principal, sin exponer al resto de la carga.
Revise el tambor de la lavadora
De vez en cuando conviene pasar una media de nylon por el interior del tambor. Si se engancha, hay una esquirla, una rebaba o una pieza levantada que puede halar los rizos y causar rasgaduras. También es importante limpiar la lavadora con regularidad, porque puede convertirse en una fuente de contaminación para la ropa (Lucassen et al., 2014; Bockmühl et al., 2019).
¿A que temperatura lavar las toallas de hotel?.
Lo que dice la evidencia
El agua fría limpia, pero no desinfecta. La higiene del lavado depende de la combinación de temperatura, tiempo, acción mecánica y química del detergente, y a menor temperatura sobreviven más microorganismos (Abney et al., 2021; Bockmühl, 2017).
Riley et al. (2017) lo midieron en algodón contaminado con Escherichia coli y Staphylococcus aureus. Un lavado a 40 °C eliminó la mayor parte de las bacterias, pero no todas, y algunas pasaron a telas limpias de la misma carga; a 60 °C la eliminación fue completa. En la misma línea, Callewaert et al. (2015) advierten que las temperaturas bajas favorecen la supervivencia bacteriana y la contaminación cruzada dentro de la lavadora.
Cómo conciliar higiene y durabilidad
El calor desinfecta, pero también desgasta: el lavado repetido en condiciones exigentes reduce la resistencia mecánica del algodón (Jasińska, 2023; Palme et al., 2014). Por eso nuestra etiqueta recomienda un máximo de 40 °C, y la higiene a esa temperatura debe reforzarse con la química adecuada.
La literatura muestra que los detergentes en polvo con blanqueador a base de oxígeno activado logran una reducción microbiana importante incluso a temperaturas bajas, mientras que los detergentes líquidos sin blanqueador necesitan temperaturas mucho más altas para el mismo efecto (Bockmühl, 2017; Lucassen et al., 2014).
Nuestra recomendación para el uso diario es:
- lavar a 40 °C con un detergente que contenga blanqueador a base de oxígeno;
- usar un ciclo completo, sin programas rápidos o "eco" que acorten el tiempo de lavado;
- programar doble enjuague, para retirar los residuos de detergente que endurecen el rizo;
- no sobrecargar la lavadora, para que el agua y el detergente circulen entre las toallas.
Para toallas con fluidos corporales o que hayan usado huéspedes enfermos, consulte con su lavandería un proceso de desinfección térmica o química validado.Detergentes, blanqueadores y cloro
¿Se puede usar cloro en las toallas de hotel?
No recomendamos usar:
- blanqueadores con cloro;
- detergentes con blanqueadores ópticos;
- detergentes con pH muy alto o productos muy alcalinos.
Por qué el cloro desgasta las toallas
La resistencia del algodón depende de la longitud de sus cadenas de celulosa, lo que se conoce como grado de polimerización. Jasińska (2023) encontró que un tejido 100 % algodón pierde mucha más resistencia tras unos pocos lavados con cloro que tras cien lavados comerciales sin él. Palme et al. (2014) confirmaron que el lavado repetido reduce el grado de polimerización de la celulosa del algodón, y que esa reducción se asocia con la pérdida de resistencia del tejido.
En una toalla, ese debilitamiento se nota en rizos que se rompen, bordes que se deshilachan y una tela que se adelgaza antes de tiempo. Los productos muy alcalinos aceleran el mismo proceso.
Si necesita blanquear
Cuando sea necesario blanquear, prefiera un blanqueador a base de oxígeno (percarbonato o peróxido) apto para algodón. Además de ser más suave con la fibra, este tipo de blanqueador contribuye a la higiene del lavado a temperaturas moderadas (Bockmühl, 2017). El tratamiento enzimático y el blanqueo con ácido peracético también han mostrado buenos resultados en tejidos de rizo de algodón en términos de blancura, absorción y resistencia (Mojsov, 2018).
Si aun así se usa cloro, debe hacerse en dosis bajas, sin mezclarlo con otros productos, siguiendo las instrucciones del fabricante y con un buen enjuague posterior.
¿El suavizante daña las toallas?
La función principal de una toalla es secar, y el suavizante en exceso la perjudica. Igarashi y Nakamura (2021) explican que, con los suavizantes convencionales, la absorción de agua de las toallas de algodón disminuye de forma significativa: existe un intercambio entre suavidad y capacidad de secado. El suavizante actúa adsorbiéndose sobre las fibras para que no se peguen entre sí al secarse (Igarashi et al., 2016), pero esa misma capa reduce la afinidad del algodón por el agua.
La evidencia también muestra un matiz. Blaisdell y Yun (2022) observaron que el suavizante ayudó a compensar la pérdida de suavidad que causa el secado al aire libre. Por eso nuestra recomendación no es prohibirlo del todo, sino evitar el exceso: si se usa, que sea en dosis mínimas y no en cada lavado, y preferiblemente con productos diseñados para conservar la absorción.
¿Cómo secar las toallas de un hotel?
Secar por completo, siempre
Una toalla que se guarda húmeda desarrolla mal olor y favorece el crecimiento de microorganismos. El olor a "ropa húmeda" que a veces queda en la ropa lavada se ha relacionado con bacterias del género Moraxella, que sobreviven al lavado y producen compuestos olorosos (Kubota et al., 2012). Por eso el secado debe ser completo antes de doblar y almacenar, y un secado más caliente y prolongado reduce más la carga microbiana que uno breve y frío (Abney et al., 2021).
Recomendación para secado de toallas
Nuestra recomendación de durabilidad es secar a temperatura ambiente o, si se usa secadora, a temperatura baja, para evitar que las toallas encojan o se pongan rígidas. La evidencia muestra, sin embargo, que el secado al aire libre también tiene un costo: en el estudio de Blaisdell y Yun (2022), las toallas secadas al aire perdieron más suavidad que las secadas en secadora.
En la práctica, un buen equilibrio para un hotel es:
- usar secadora a temperatura baja o media, sin sobresecar;
- sacudir las toallas antes de secarlas al aire para levantar el rizo;
- verificar que estén completamente secas, incluidos los dobladillos, antes de guardarlas.
¿Cómo almacenar las toallas de su hotel?
Una vez secas, las toallas deben guardarse en un lugar limpio, seco y ventilado. La humedad ambiental favorece el crecimiento de moho y bacterias en los textiles almacenados (Abney et al., 2021), un riesgo mayor en climas cálidos y húmedos.
También conviene evitar doblarlas en exceso o apilarlas con demasiado peso, para que el rizo no se aplaste. Rotar el inventario por orden de llegada, usando primero las toallas que llevan más tiempo en el estante, ayuda a que todas se desgasten de manera pareja.
Etiqueta de cuidados
Estas son las indicaciones de la etiqueta de nuestras toallas institucionales (Textiles Gaviota, 2024):
| Indicación | Detalle |
| Origen | Hecho en Colombia |
| Composición | 100 % algodón |
| Primer uso | Lavar antes de usar |
| Separación | No mezclar con otras prendas |
| Temperatura de lavado | Máximo 40 °C |
| Temperatura de secado | Máximo 30 °C |
| No usar | Blanqueadores con cloro, blanqueadores ópticos, productos muy alcalinos ni suavizante en exceso |
Lavarlas antes del primer uso retira los residuos de acabado de fábrica y mejora la absorción desde el comienzo.
Resumen práctico para cuidar las toallas
| Paso | Haga esto | Evite esto |
| Antes del lavado | Separar toallas, remojar manchas aparte, revisar y limpiar el tambor | Mezclarlas con sábanas o ropa de otro peso |
| Lavado | 40 °C, ciclo completo, doble enjuague, detergente con blanqueador de oxígeno | Agua fría con detergente líquido sin blanqueador, programas cortos, sobrecarga |
| Blanqueo | Blanqueador a base de oxígeno apto para algodón | Cloro, blanqueadores ópticos, productos muy alcalinos |
| Suavizante | Nada o dosis mínimas | Usarlo en cada lavado |
| Secado | Completo, a temperatura baja o media | Guardar toallas húmedas o sobresecarlas |
| Almacenamiento | Lugar limpio, seco y ventilado; rotar el inventario | Bodegas húmedas y pilas muy pesadas |
Cuidar bien las toallas no solo alarga su vida útil y reduce los costos de reposición. También garantiza que cada huésped reciba una toalla limpia, absorbente y agradable al tacto, que es lo que finalmente recuerda de su estadía.
Precios para MAYORISTAS
¿Por qué las toallas de hotel se ponen ásperas?
Por la acumulación de residuos de detergente y de minerales del agua, por el sobresecado y por el secado al aire, que reduce más la suavidad que la secadora a temperatura baja (Blaisdell y Yun, 2022). Un ciclo completo con doble enjuague y un secado sin exceso de calor ayudan a mantenerlas suaves.
¿Cada cuánto se cambian las toallas de hotel?
Las toallas se cambian siempre que sale un huésped. Durante la estadía, muchos hoteles las cambian a solicitud del huésped, por ejemplo cuando las deja en el piso, para ahorrar agua y energía. Además, cada toalla debe retirarse del servicio cuando pierde absorción, se adelgaza o tiene manchas permanentes.


Referencias Bibliográficas
Abney, S. E., Ijaz, M. K., McKinney, J., y Gerba, C. P. (2021). Laundry hygiene and odor control: State of the science. Applied and Environmental Microbiology, 87(14), e03002-20. https://doi.org/10.1128/AEM.03002-20
Blaisdell, M. G. S., y Yun, C. (2022). The effect of repeated laundering on the softness and smoothness of terry-cloth towels using a sound spectrum analysis. International Journal of Clothing Science and Technology, 34(1), 1–12. https://doi.org/10.1108/IJCST-02-2020-0015
Bockmühl, D. P. (2017). Laundry hygiene—how to get more than clean. Journal of Applied Microbiology, 122(5), 1124–1133. https://doi.org/10.1111/jam.13402
Bockmühl, D. P., Schages, J., y Rehberg, L. (2019). Laundry and textile hygiene in healthcare and beyond. Microbial Cell, 6(7), 299–306. https://doi.org/10.15698/mic2019.07.682
Callewaert, C., Van Nevel, S., Kerckhof, F.-M., Granitsiotis, M. S., y Boon, N. (2015). Bacterial exchange in household washing machines. Frontiers in Microbiology, 6, 1381. https://doi.org/10.3389/fmicb.2015.01381
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Lucassen, R., Blümke, H., Born, L. [coautores por verificar]. (2014). The washing machine as a source of microbial contamination of domestic laundry – a case study. H&PC Today.
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Palme, A., Idström, A., Nordstierna, L., y Brelid, H. (2014). Chemical and ultrastructural changes in cotton cellulose induced by laundering and textile use. Cellulose, 21(6), 4681–4691.
Riley, K., Williams, J., Owen, L., Shen, J., Davies, A., y Laird, K. (2017). The effect of low-temperature laundering and detergents on the survival of Escherichia coli and Staphylococcus aureus on textiles used in healthcare uniforms. Journal of Applied Microbiology, 123(1), 280–286.
Textiles Gaviota. (2024). Cómo cuidar tus toallas: Manual de lavado de toallas institucionales (versión 2) [Manual].